Aun así, el momento no es crítico, y beber demasiado cerca de las comidas puede molestar la digestión para algunas personas. Tendencias como la terapia de agua japonesa fomentan que se beban vasos de agua a temperatura ambiente al despertar. Aunque puede ayudar a la gente a recordar beber agua, sus afirmaciones sobre la salud no están mayormente probadas. Las rutinas extremas pueden incluso conllevar riesgos, como sobrecarga de agua o hambre inesperada por normas estrictas.
La clave es mantenerse hidratado durante todo el día. Las necesidades de agua varían según la edad, la actividad y el clima. La regla común de “8×8” — ocho vasos de 8 onzas — es una guía aproximada, pero las necesidades personales son lo que importa más. Beber agua por la mañana está bien, pero lo más importante es una hidratación constante cada día. Eso es lo que realmente apoya la energía, la concentración y la salud en general.